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Motores eléctricos en altura: desafíos y soluciones técnicas

El rendimiento de un motor eléctrico no solo depende de su diseño y calidad de fabricación, sino también del entorno en el que opera. En zonas de gran altitud, como la Puna de la provincia de Salta (con más de 2.000 m.s.n.m.), la menor densidad del aire, la presión atmosférica reducida y la presencia de polvo o humedad relativa plantean condiciones particulares que impactan en la refrigeración, el aislamiento eléctrico y por consiguiente: la vida útil del motor. Comprender estos efectos y aplicar las correcciones adecuadas resulta esencial para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente en este tipo de ambientes. 

Efectos de la altura en motores eléctricos

1. Disminución de la refrigeración

• El aire a mayor altura es menos denso → transfiere menos calor.

• Esto hace que el motor se caliente más para la misma carga.

2. Reducción de la rigidez dieléctrica del aire

• El aire a menor presión resiste menos al paso de corriente → aumenta el riesgo de descargas parciales, arcos eléctricos y sobretensiones.

• Esto es crítico en motores de media y alta tensión.

3. Aumento de la humedad relativa y polvo (en ciertas zonas de altura como la Puna salteña)

• Puede afectar los aislamientos, rodamientos y sistemas de ventilación.

Requerimientos técnicos según normas

La norma IEC 60034-1 y equivalentes establecen que:

• Los motores estándar están diseñados para operar hasta 1.000 m s.n.m. y 40 °C ambiente.

• Por encima de 1.000 m, se deben aplicar correcciones o pedir un motor con construcción especial para altura.

Correcciones típicas

• Pérdida de potencia:

– Se recomienda reducir la carga nominal del motor.

– Ejemplo: a 2.000 m se suele bajar la potencia utilizable un 8–10%, y a 3.000 m un 15–20%.

• Aislamiento:

– Se recomienda usar clases de aislamiento superiores (Ej: F o H en lugar de B o F).

• Refrigeración:

– Mejorar el sistema de ventilación (ventiladores más grandes, enfriamiento forzado o intercambiadores aire-aire / aire-agua).

Recomendaciones prácticas para motores en altura (Salta, 2.000–3.000 m)

1. Elegir motores diseñados para altura, con aislamiento reforzado y sobredimensionados en ventilación.

2. Reducir la carga nominal (usar motores un 10–20% más grandes que lo calculado a nivel del mar).

3. Revisar el sistema de enfriamiento: filtros limpios, entradas de aire sin obstrucciones.

4. Considerar refrigeración líquida en motores de potencia elevada.

5. Usar aislación de clase superior (mínimo F, mejor H) para evitar descargas internas.

6. Protección IP adecuada si hay polvo, arena o humedad (ej. IP55 o mayor).

En conclusión:

En altura los motores eléctricos no pierden potencia por falta de oxígeno como los de combustión, pero sí sufren mayor calentamiento y menor resistencia dieléctrica del aire. La solución es: sobredimensionar el motor, reforzar el aislamiento y mejorar la refrigeración.


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